La perra Pacha es mi mascota. Es de raza criolla, de color amarillo claro y un gran corazón.
La perra Pacha llegó a nuestras vidas un 13 de julio de 2017, cuando yo tenía 4 años. Caminó hacia mi casa y, sin pedir permiso, entró. No sé cómo pero logré convencer a mi mamá de quedarnos con ella, lo que sí no recuerdo es el origen de su nombre. Desde ese día mi vida cambió para siempre, junto a la de Pacha. Como dice en el inico, Pacha tuvo varias camadas de hijos antes de ser esterilizada en una campaña de esterilización en el barrio donde vivía en ese entonces. A veces me da lástima porque no nos quedamos con ninguno de sus perritos, y eso explica por qué cuando nació mi hermana Paula, de actualmente 6 años, era tán protectora con ella, llegando a gruñirle a quién se le acercara.
Pacha cuidando a Paula en un paseo familiar, 6 de enero de 2020
La mayoría de las camadas que tuvo fueron enjendradas por Blasmo, un perro del barrio, del cual gran parte de los perritos heredaron su pelaje blanco con manchas caramelo, aunque en algunos eran manchas marrones, grises o negras. A este punto Pacha y Blasmo ya se podían considerar una pareja formal, pero ocurrió un acontecimiento que lo cambiaría todo.